Tamara, víctima de violencia de género: “Mi novio me tiró nafta y me prendió fuego”

La joven de Tres Isletas relató cómo fue el ataque que sufrió por parte del boxeador Mauricio González. Dijo que su novio le arrojó combustible dentro de la casa en la que compartían y luego encendió un fósforo.


También contó que le pedía que no lo denunciara porque “no quería ir preso”. “Estoy todo el tiempo en la cama”, dijo. González se entregó este martes en Castelli.

Tamara tiene 20 años, vive en Tres Isletas y desde el martes de la semana pasada tiene sus piernas y brazos totalmente quemados. Es que según denunció, su novio arrojó combustible dentro de la casa en la que compartían y luego encendió un fósforo: la terminó quemando viva. Afortunadamente, y luego de padecer la burocracia y las falencias en el Hospital de Tres Isletas, pudo ser atendida y hoy se recupera de las heridas.

En diálogo con la emisora La Radio, Tamara contó lo que padeció aquella noche del 15 de noviembre, cuando su novio, el boxeador Mauricio González, la atacó brutalmente. La joven recordó que desde hace ocho años está de novio con González. “Yo empecé a alquilar y él de a poquito se fue quedando en casa. Y ya no lo pude sacar más”, aseguró. Comentó también que de un tiempo a esta parte su novio comenzó a ponerse agresivo. “Yo le decía a la madre que peleábamos y le pedía que trate de hablar con su hijo para ver si podía hacerle cambiar y algo.

Una vez le pedí que lo vaya a buscar y nunca fue porque la hermana le dijo a la madre que no se meta”, dijo. Tamara contó que esa noche, la del ataque, González se puso iracundo luego de que viera en la computadora de ella fotos viejas en donde estaba con su ex novio. “Y se enojó con eso y empezamos a discutir por eso”, sostuvo. La joven y su novio discutieron un rato. Luego, González empezó a amenazar con prender fuego la casa. Lo hacía agitando un bidón de nafta que estaba en la cocina, el cual él lo utilizaba para salir a trabajar cortando el pasto con su moto guadaña. “Él hizo el amague que iba a tirar la nafta y que iba a prender fuego todo. Le dije que no haga eso, que se tranquilice, pero él seguía enojado, ciego, no sé”, relató.

“Después fuimos a la pieza y seguimos discutiendo. Ahí me empujó y me apretó todo y me pegó. Después fuimos otra vez a la cocina, yo estaba a dos metros de la puerta, y a una cierta distancia tira la nafta y me salpica todo a mí y me prendí fuego en los brazos y en las piernas”, contó Tamara.

“Me pidió que no lo culpe”

“Como no pudo abrir la puerta, salimos por la ventana. Ahí me pidió que no lo culpe, que él no quería ir preso y yo con la desesperación que tenía porque me estaba quemando toda, le dije que no iba a decir nada”, sostuvo. Después de ahí comenzó el calvario en el hospital de Tres Isletas. “Llegamos al hospital y ahí me taparon con una cortina porque no había sábanas. Cuando fue mi mamá ni siquiera pudo hablar con la doctora porque dormía y las enfermeras le dijeron que a las 6 o 7 se iba a levantar.

Entonces mi mamá le dijo que le den los papeles que me iba a llevar a Sáenz Peña. Firmó los papeles y vine en auto a Sáenz Peña porque la ambulancia por un solo paciente no iba a salir”, relató. “Estaba toda vendada. Vine toda vendada desde Tres Isletas hasta Sáenz Peña. Era un dolor insoportable. Una de las piernas no me la vendaron porque supuestamente no estaba tan grave, y en esa pierna me tenía que abanicar o soplar porque salía mucho calor. Y así vine hasta Sáenz Peña”, contó. “El vino conmigo desde Tres Isletas.

Desde el martes y el miércoles se quedó conmigo acá en mi casa, durmió acá y no se me despegaba, no se iba de al lado mío. Cuando él se fue a Tres Isletas ahí recién le conté a mi mamá lo que había pasado. Primero no le conté la verdad porque él estaba todo el tiempo al lado mío pidiéndome que no le diga nada a nadie. Y él seguía inventando que se había caído la cocina y que estábamos cocinando. Cuando le conté a mi mamá, ahí fue ella a denunciarlo a la comisaría”, añadió. Tamara aseguró que su novio repetía que lo que ocurrió no fue un ataque sino que fue un accidente doméstico. “Él dijo que se prendió fuego porque estábamos cocinando y se cayó la cocina. Él se quemó un poco nomás porque se quemó la nariz, la boca y las orejas y yo me quemé todo. No era creíble lo que decía”, sostuvo. La joven contó que actualmente sigue en Sáenz Peña, con muchos dolores. “Estoy todo el tiempo en la cama, ni siquiera al baño me puedo ir. Es insoportable. Es re feo. No puedo dormir. Tengo que estar todo el tiempo en una sola posición”, sostuvo.


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Publicado el 23/11/16


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