El Gobierno del Chaco ha dado un paso significativo al implementar el plan denominado Manejo Hídrico Predial. Este programa busca optimizar la gestión de los recursos hídricos en la provincia, enfocándose en la prevención de la escasez de agua y el manejo de excesos, en beneficio del sector productivo y de la comunidad en general.
Compromiso con la gestión hídrica
Durante una reciente reunión, el ministro de la Producción, Oscar Dudik, junto al presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, delinearon las principales líneas del plan para el manejo hídrico.
La propuesta surge como respuesta a la creciente problemática de la falta de lluvias y los excesos hídricos que afectan a los agricultores y comunidades chaqueñas.
Con un enfoque sostenible, el objetivo principal del plan es crear un sistema que recolecte y almacene el agua de escurrimiento, permitiendo su uso posterior para el riego agrícola y otras necesidades.
Esta acción no solo beneficiará a los productores, sino que también contribuirá a la conservación de los recursos hídricos de la región.

Funcionarios del Ministerio de Producción y Desarrollo Sostenible y de la Administración
Provincial del Agua analizando los puntos central del Plan Manejo Hídrico Predial.
Principales líneas del plan
El plan contempla varias estrategias destacadas. Una de las más relevantes es la recolección de agua de escurrimiento en períodos de abundancia. Esto implica diseñar infraestructuras que faciliten el almacenamiento temporal del agua, transformándola en un recurso productivo que favorezca al sector agrícola. De esta forma, no solo se mitigan las consecuencias de la sequía, sino que también se aprovechan los momentos de abundancia hídrica, haciendo que el agua sea un aliado esencial en la producción.
Además, se espera que estas iniciativas fomenten el uso responsable y consciente del agua, creando un impacto positivo en la economía local y promoviendo prácticas sostenibles entre los agricultores.
La idea es que cada productor sea parte activa de esta transformación, entendiendo el valor del agua no solo como un recurso, sino como un elemento vital para el crecimiento de sus actividades económicas.
