La situación en la Escuela Thames de Charata ha llegado a un punto crítico que no puede ser ignorado. Un grupo de padres, preocupados por las condiciones de infraestructura de la institución, se ha presentado ante los medios locales para exigir respuestas después de un incidente alarmante: un alumno sufrió una descarga eléctrica al tocar una pared.
Un alumno sufrió una descarga eléctrica al tocar una pared de la escuela que tiene muy deteriorada su infraestructura edilicia. Aunque las consecuencias para el niño no fueron graves, este evento subraya la urgencia de abordar los problemas que enfrentan diariamente estudiantes y docentes.
Un Entorno Escolar Peligroso
La madre de uno de los alumnos, Pamela Benítez, expone con claridad el dramático estado de la escuela.
En los grados 5C y 5D, las clases no se están llevando a cabo en condiciones normales debido a filtraciones de agua y humedad extrema.
Esta situación ha llevado a la directora a implementar un sistema de rotación, donde los estudiantes asisten un día sí y otro no, lo que claramente afecta su aprendizaje.
“Los niños no están teniendo clases”, comenta Pamela, enfatizando la necesidad de una intervención inmediata.
La historia se complica aún más cuando se revela que este problema no es exclusivo de los quintos: otros grados también sufren condiciones similares. Los niños de primer grado, por ejemplo, han tenido que hacer clases en la biblioteca debido a la caída del techo en su aula. Esto pone en evidencia un patrón preocupante que requiere atención urgentemente.
La Voz de los Padres
Frustrados y preocupados, los padres se han unido para alzar la voz sobre esta situación.
"Nos juntamos porque estamos preocupados por el bienestar de nuestros hijos", expresa Tania Díaz, madre de un alumno de quinto D.
La combinación de falta de clases regulares y condiciones inseguras hace que la educación y el bienestar de los niños estén en riesgo.
“No podemos seguir así”, subrayan, instando a las autoridades educativas a asumir la responsabilidad de solucionar estos problemas.
El hecho de que la directora haya implementado soluciones temporales, como utilizar la cocina como aula, no satisface a los padres, quienes exigen un entorno adecuado y seguro para el aprendizaje. Con aproximadamente 40 a 45 niños en espacios reducidos y poco ventilados, la preocupación por la salud física de los estudiantes es palpable.
Acciones Necesarias y Futuro Incierto
Ante esta grave situación, los padres han elevado solicitudes formales a las autoridades responsables, pero hasta ahora, las respuestas han sido insuficientes.
“No sabemos cuánto tiempo llevará esto”, lamenta Tania, refiriéndose a la falta de un cronograma claro para reparaciones. Esta incertidumbre, unida al hecho de que los estudiantes llevan semanas sin clases regulares, crea un ambiente de angustia e inestabilidad tanto para los alumnos como para sus familias.
La comunidad educativa se encuentra en un momento decisivo. Los padres de la Escuela Thames están decididos a luchar por la seguridad y educación de sus hijos.
“Estamos aquí para representar no solo a nuestros hijos, sino a todos los que se ven afectados”, declaraban en entrevista, dejando claro que su lucha es colectiva y no se detendrán hasta obtener soluciones concretas.
