A medida que las preocupaciones de los vecinos aumentan, sus voces son escuchadas con más atención. El pasado 31 de julio, autoridades y funcionarios se reunieron con residentes del barrio Norte para abordar este delicado asunto, aquí dejamos las palabras de dos concejales, de la oposición y del oficialismo, con criticas para un lado y el otro y fundamentalmente a la falta de funcionarios judiciales en el encuentro.
La participación del Poder Legislativo local
La reunión no solo fue un espacio de diálogo, sino también un claro reflejo del compromiso de los concejales, tanto del oficialismo como de la oposición.
Paola Gauna, concejala del bloque del Partido Justicialista, destacó la importancia de atender las demandas de la comunidad en temas de seguridad. Ella expresó su satisfacción por el trabajo de prevención que se está llevando a cabo, pero también hizo hincapié en la necesidad de una comunicación más fluida entre los funcionarios y los ciudadanos.
“Los vecinos deben adaptarse a los horarios de los funcionarios, lo cual es insostenible. Ellos son servidores públicos y deben ser accesibles”, afirmó Gauna.
La crítica de Gauna pone de manifiesto una realidad que muchos funcionarios ignoran: la necesidad de que quienes ocupan cargos de relevancia se acerquen a las inquietudes de la población sin restricciones horarias que impidan el diálogo.
Las soluciones en materia de seguridad requieren no solo de acciones concretas, sino también de una relación de confianza entre los ciudadanos y sus representantes.

La crítica a la falta de apoyo Judicial
Un tema recurrente en la reunión fue la ausencia de representantes del sistema judicial.
Alejandro Barcala, presidente del Concejo Deliberante de Charata, no ahorró palabras para expresar su descontento. Sugirió que la presencia de un fiscal era crucial, no solo para dar respuestas, sino para mostrar que la justicia está comprometida con la comunidad.
“La gente necesita explicaciones. ¿Por qué un fiscal no está presente en una reunión donde se discute la inseguridad? Esto es inaceptable”, dijo Barcala.
El hecho de que los funcionarios judiciales no asistieran se torna aún más grave en un contexto donde la percepción de inseguridad es generalizada.
Los concejales enfatizaron la necesidad de que la justicia no actúe de manera aislada, sino que colabore activamente con la policía y el gobierno local para abordar el problema desde una perspectiva integral.
A pesar de las críticas y la frustración, los concejales dejaron entrever que hay esperanza en la colaboración interinstitucional.
La implementación de patrullajes nocturnos por parte de la policía en barrios como el Norte es un primer paso hacia la solución. Sin embargo, ambos concejales coincidieron en que esto debe ir acompañado por un compromiso real de la justicia para trabajar de la mano con la comunidad.
“Es vital que se establezcan canales de comunicación abiertos para resolver estas problemáticas. No podemos permitir que la falta de representación judicial siga siendo un obstáculo para encontrar una solución”, concluyó Gauna.
