La comunidad de Charata se encuentra de luto al despedir a Blanca Carrizo de Urinovsky, una figura fundamental en la historia comercial y social de la ciudad. Su legado perdurará en la memoria colectiva, marcado por su dedicación al desarrollo económico y su compromiso con el bienestar de la comunidad.
Trayectoria Empresarial
Blanca Carrizo de Urinovsky fue una pionera en el ámbito empresarial, destacándose principalmente por su rol en la consolidación de la empresa familiar Kocudel, una de las casas comerciales más antiguas y prestigiosas de Charata. En 1980, junto a su esposo Mauricio Urinovsky, adquirió esta emblemática empresa, que había sido fundada en 1958. Bajo su liderazgo, Kocudel se transformó en un referente en la venta de materiales para la construcción, no solo en Charata, sino en gran parte de la provincia del Chaco.
Impacto Social y Político
A través de la familia Urinovsky, Blanca participó indirectamente en actividades de apoyo a la comunidad mediante distintas instituciones. Su influencia se extendió a la política local; fue afiliada y activa participante en la Unión Cívica Radical. Durante su trayectoria, estuvo asociada a su rol empresarial en Kocudel y al legado familiar que incluye a su hijo Carlos Urinovsky, quien también se destacó como intendente de la ciudad.
La Huella de una Docente
Además de ser una empresaria exitosa, Blanca fue una reconocida ex docente, dejando un recuerdo entrañable especialmente en la Escuela N° 32, donde formó a generaciones de charatenses. Su vocación de servicio la llevó a involucrarse en la vida política, identificándose con la Unión Cívica Radical. Se desempeñó como concejal entre 1983 y 1993, consolidando la presencia femenina en el cuerpo legislativo.
Un Legado Continuado
Su espíritu emprendedor y de servicio a la comunidad también se reflejó en su hijo, Carlos Urinovsky (QEPD), quien continuó su legado tanto en el ámbito comercial como en la función pública, llegando a ser Presidente del Concejo Municipal y a cargo de la Intendencia de Charata.
Blanca Carrizo de Urinovsky deja un vacío irremplazable, pero su legado, basado en el trabajo, la ética y el compromiso social, perdurará en la historia de Charata. Su vida y su obra seguirán inspirando a futuras generaciones, consolidando su lugar en el corazón de la comunidad.


