La suspensión del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) en Chaco ha generado preocupación en varios sectores de la provincia. El Superior Tribunal de Justicia dictó una medida cautelar que ha inhibido la aplicación de esta ley, lo que deja a la gestión de los recursos forestales en un estado de incertidumbre.
Impacto de la Suspensión
El director de la Dirección de Bosques, Gustavo García, ha señalado que esta suspensión provoca un vacío legal en la regulación de actividades como la tala y el desmonte. Afirmó que, sin un marco jurídico, no es posible controlar estas actividades, lo que impacta directamente en el sector foresto-industrial, que es vital para la economía local y la generación de empleo.
Según García, se ha logrado reducir el desmonte en un 65% en el primer trimestre de 2025, pero esta tendencia positiva está en riesgo ante la falta de claridad normativa.
La ley del OTBN fue un esfuerzo legislativo largo y arduo, diseñado para ordenar y regular el uso de los recursos naturales, especialmente la madera. Se había debatido ampliamente en la legislatura y se había consensuado con expertos y diferentes actores sociales y productivos.
Reacciones Políticas
El diputado provincial Ernesto Blasco defendió la ley, reiterando que su implementación es crucial para corregir el desorden histórico y proteger el recurso forestal. Destacó que la falta de regulación en el pasado había permitido el desmonte indiscriminado, perjudicando el equilibrio ecológico y la economía de miles de familias que dependen de la industria forestal.
Aseguró que "el camino es el diálogo" y que se deben evacuar las dudas técnicas del tribunal para levantar la cautelar.
Consecuencias Económicas
La ausencia de un marco legal estable no solo afecta la conservación del medio ambiente, sino que también pone en riesgo fuentes de trabajo.
Se estima que la paralización de la actividad podría costarle a la provincia cerca de 30 mil millones de pesos mensuales, debido al impacto en la cadena productiva que va desde la extracción de madera hasta la industria del mueble.
La situación del OTBN en Chaco es una oportunidad de reflexión sobre el equilibrio entre el desarrollo económico y la sostenibilidad ambiental, pero es algo que tiene que tener un corte definitivo con esto de las continuas paralizaciones con medidas cautelares de grupos ambientalistas, ya que nadie asume el costo que tiene esto en las familias que dependen de esta actividad productiva.
Las autoridades y los productores enfrentan un momento crítico en la búsqueda de soluciones que permita la convivencia armónica entre el uso de los recursos y la protección del entorno.
